Zonas erógenas desconocidas

sexo con putas de lujo

Si, a pesar de que todos y todas conocemos muy bien nuestros cuerpos existen una serie de zonas erógenas desconocidas por muchos y muchas que pueden ser una gran fuente de placer en nuestras relaciones sexuales.

Y es que en materia de sexo no hay nada como descubrir nuevas y placenteras sensaciones que pueden provenir de las partes más insospechadas. Eso sí, también hay que saber estimularlas.

Por ello muchos hombres descubren que su cuerpo tiene otros puntos débiles, sexualmente hablando, cuando mantienen tórridas citas con putas de lujo. Una de las vías del pleno desarrollo sexual para bastantes hombres.

Nuestros cuerpos tienen una infinidad de terminaciones nerviosas que paradójicamente no relacionamos directamente con el sexo. Es algo más bien cultural, sin embargo podemos descubrirlas fácilmente.

Curiosamente es el pulgar una de esas zonas erógenas desconocidas. Por lo general los hombres no saben que dejarse chupar lentamente el dedo, dentro de los preliminares sexuales, las sensaciones pueden ser tan excitante que ayudará considerablemente a una sensacional excitación.

De hecho una de las señales más eróticas de la mujer es verla chuparse el dedo, y esto no es debido ni más ni menos a que así encuentran una sensación de placer que desde luego mantiene al hombre en un estado de excitación casi perenne.

Pero bajemos más por nuestra anatomía y lleguemos al sacro, uno de los huesos de la columna vertebral que se localiza en la parte inferior.

Los nervios de este hueso están directamente conectados con los genitales, tanto masculinos como femeninos. Por ello los masajes de las putas de lujo se dirigen en multitud de ocasiones a esas zonas erógenas desconocidas.

Al someter cierta presión sobre el sacro sentiremos un estímulo placentero parecido a la misma excitación sobre los genitales. Es más, un masaje profesional puede llevar a un hombre al orgasmo sin necesidad de tener un sexo con penetración o con el estimulo directo de sus genitales.

Pero también en ellos podremos encontrar ciertas zonas erógenas desconocidas. Nos estamos refiriendo al mismo frenillo del prepucio, al que apenas se presta atención comparado con la estimulación del pene vía oral o manual.

Se compara la sensibilidad de esta zona con la del clítoris femenino, debido al placer de una fuerte estimulación que también puede conseguir la llegada del éxtasis en el hombre.

Carla Mila.

http://www.carlamila.es

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