Spanking un invitado de moda en el sexo

Spanking un invitado de moda en el sexo

A muchas parejas y sobre todo a ellos les encanta dar unos azotes o nalgadas, esto tan simple tiene realmente un nombre; spanking, cuyo significado en inglés viene a decir exactamente lo mismo que lo que se practica: “Juego sexual protagonizados por azotes, normalmente en las nalgas realizado sin violencia con el ánimo de excitar más a la mujer”.

Y es que el spanking, siendo parte del juego moderado, surgiendo casi de manera ocasional y por supuesto sin suponer palizas ni nada excesivamente violento
, lo practican miles de parejas sin ningún reparo porque no lo consideran ni BDSM ni siquiera Bondage. Es sólo una parte más de las relaciones, siempre consentidas, donde en los momentos álgidos los cachetes en el culo refuerzan más un contacto pasional.

¿Pero por qué les llama tanto la atención a los hombres?
. El culo desde luego es una de las partes más admiradas por ellos. Muchos hombres sienten verdadera atracción por aquellos que tienen una forma respingona y proporcionada, otros prefieren aquellos que son grandes, quizá atraídos por esta practica tan popular, el spanking.

Muchos hombres, casi de manera inconsciente les gusta dar este tipo de azotes como reminiscencia de su supuesta virilidad
; es decir con ello parece que quieren demostrar quien es el que manda, su poder ante la mujer. Pero esta idea que lógicamente va quedado atrás. Sin embargo la excitación que muchas mujeres obtienen ha mantenido las formas, pero no con la misma intención sobre la mujer.

Otro motivo es el derivado del cine porno, tan influyente en todas las conductas sexuales del siglo XXI
. Raras son las escenas donde los hombres mientras penetran a las mujeres se sirven de las manos para practicar un poco de spanking, y claro, al ver las reacciones femeninas, todo el mundo tiende a pensar que es una vía directa al placer.

Pero a ellos también les gusta y cada vez más. No en vano muchas escorts ofrecen este tipo de servicio, ya casi de manera profesional como parte de la llamada disciplina inglesa.

En este aspecto la derivación de las simples nalgadas toma ya el rumbo de prácticas más propias de la dominación y sumisión, donde las nalgadas y azotes con palas de madera, fustas y otros utensilios son las protagonistas de un dolor consentido pero que según ellos les estimula el deseo sexual.

Carla Mila

http://www.carlamila.es

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