Reglas de oro de toda buena escort de lujo

No todas las escorts de lujo de Madrid que se anuncian como tal lo son. Para ello no es necesario llevarse desengaño tras desengaño, sino el poder estar con ellas radica en la confianza que puede dar una agencia que previamente ha seleccionado a las bellas acompañantes de lujo.

Además de criterios como la educación, la belleza y el saber estar, las podremos distinguir porque a la hora de mantener relaciones sexuales con ellas jamás se saltarán una de las normas que vamos a enumerar.

Sexo seguro

 

En primer lugar ninguna de ella, a pesar de las insistencias de muchos clientes dejará de utilizar protección en sus encuentros sexuales. Su salud está por encima de todo, y desde luego nunca se sabe si alguien puede ser portador de una enfermedad de transmisión sexual.
A este respecto las chicas siempre dirán “no” a ofertas desorbitantes de hombres que no quieren usar preservativo.

 

Claridad en lo servicios

 

En segundo lugar, y prácticamente en relación con la primera sus servicios, aquellos que o bien ponen en sus fichas o anuncios, y su palabra, son lo mismo. Ninguna de ellas ofrece algo que luego no realizará, como por el contrario tampoco atenderá peticiones de aquellos que simplemente no les gusta.

Como en cualquier relación de pareja todo debe ser de común acuerdo, pero esto sin duda no quita para que ellas puedan regalar a su amante ocasional algún servicio no escrito, pero siempre del agrado de ellos.

 

Transparencia

 

En tercer lugar debemos destacar la transparencia, la claridad. Ningún hombre debe llamarse a engaño ni por las características de su ficha o anuncio, ni por otro tipo de pretensiones que muchos clientes se toman a mal a pesar de que ellas también cobran por otros servicios que no son precisamente sexuales.
Algunos se sienten ofendidos tras conocer o estar con una escort de lujo de Madrid y desear invitarlas a cenar sin que la chica cobre como acompañante. Para una escort lo que realmente vale es su tiempo, bien sea como una chica tan sólo para encuentros sexuales como para prestar servicios propios de acompañante de lujo.

 

Cordialidad

 

Vayamos con la cuarta regla de oro. La podemos resumir en dos palabras, cordialidad y buen trato. Es fácil diferenciar a una acompañante de lujo por sus formas, modales y sobre todo por su educación. Desde el primer instante esbozará una sonrisa, se mostrará femenina, sensual, y desde luego jamás será soez ni en su vocabulario se encuentran palabras mal sonantes ni gestos de mal gusto. Ella siempre se sentirá agradecida y halagada por haber sido escogida para un encuentro tan importante para la mayoría de los hombres, por lo que siempre intentará complacer al hombre en todos los sentidos, y la educación es lo que verdaderamente prima en un encuentro. ¡Importante! Nunca confundirán el buen trato con la distancia, con la frialdad, sino por el contrario crearán el más cálido clima para que todo salga a la perfección. La implicación siempre estará asegurada.

Podríamos destacar alguna más, pero consideramos que estas normas básicas marcan la diferencia de una escort de lujo de la que no es. Pero si desde luego existe una característica que debe siempre brillar, y no por su ausencia es la discreción.

Jamás lo que ocurra en un encuentro, en una cena, en una noche o incluso en un viaje, saldrá de ellas. Todo quedará en sus recuerdos que siempre son del todo placenteros.

Carla Mila

http://www.carlamila.es

 

 

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