Orgasmo cervical, sumun del placer femenino

Orgasmo cervical, sumun del placer femenino

Si escuchamos por casualidad las palabras orgasmo cervical, seguramente se nos pueda venir a la mente algún tipo de masaje con la estimulación de las vertebras cervicales, situadas en el cuello, a través de ciertos masajes. Pero nada más lejos de la realidad, ya que por mucho que queramos esta zona a pesar de ser muy erógena no es lo suficiente como para alcanzar un orgasmo.

El hecho es que si nos estamos refiriendo al cuello, pero al cuello uterino que comunica vagina y útero. Mide alrededor de tres centímetros de largo y unos dos y medio de diámetro y es importante para la mujer localizarlo si lo que se pretende es alcanzar un verdadero orgasmo cervical.

Muchas teorías se han escrito sobre este orgasmo diferente a los más tradicionales. La mayoría de ellas recurren a escritos místicos, más propios de la cultura taoísta y todas con ciertas referencias al sexo tántrico. Pero el llamado orgasmo cervical tiene una explicación científica a pesar de que llegar a él no es tan fácil como a los más convencionales.

Las escorts, siempre en la búsqueda del placer más infinito que puedan ofrecer a sus acompañantes casuales, también suelen explorar su cuerpo, siendo un sector de mujeres que bien lo conocen.

¿Pero en que consiste?


Podemos decir que la clave para llegar a conseguir un orgasmo cervical radica en saber masajear la zona de la vagina que da paso al cuello del útero. Pero con una diferencia a tener en cuenta, estos movimientos no deben ser como los propios de un orgasmo. Es decir no deben ser de arriba hacia abajo, sino de manera horizontal, de una lado a otro. De esta manera tanto la punta del pene, del consolador masajee dicha zona.


Pero para obtener un orgasmo cervical la postura tampoco es la habitual.
La más recomendada es la de ella de rodillas y ser penetrada por detrás. Podrá parecer extraño, pero es la mejor; eso si, no sin antes alcanzar con unos prolegómenos muy especiales la excitación de dicha zona un poco más recóndita que el clítoris.

Hablamos de una intensa búsqueda del placer, donde muchos factores entran en juego, así lo esencial es una mentalización de que se puede lograr, no dando pie a la ansiedad o a otros aspectos que impidan que el camino hasta conseguir un placentero orgasmo vaginal sea un camino tortuoso.

La compenetración con la pareja determinante, por lo que compartir este deseo con él antes de lanzarse a la aventura puede ser de gran ayuda. El sexo siempre es cosa de dos. No lo olvidemos.

Carla Mila
http://www.carlamila.es

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