La cara oculta de las escorts de lujo

Las conocemos por fotos, con nombres distintos, con una identidad casi doble, así se deben proteger las escorts de lujo de que se las conozca de manera popular.

Pero no hablaremos de lo realmente físico de estas chicas que han optado por tomar el camino de dedicarse al sexo de pago bien sea porque quieren ganar dinero de una manera concreta o bien por necesidad ante la crisis que no asola.
Detrás de cada escort de lujo existe una historia, aquella que no ven quienes acuden a sus citas. Por lo cual, su identidad, su verdadero yo, es algo que muy pocos conocen. Y es que a pesar de que algunos no lo crean las escorts de lujo también tienen su vida privada, la que no está al alcance de nadie, diríamos que tan sólo a la de unos pocos que conforman su entorno cercano y por quienes llevan esa doble vida.

Así, sus padres, hermanos, amigos y amigas, no deberían descubrir jamás que además de otras ocupaciones, como trabajos ocasionales, estudios u otras labores, las chicas que se dedican a esto intentan tener su privacidad muy estudiada.

Para aquellas que trabajan en agencias de escorts es fundamental tener un teléfono B. No usar jamás el particular, sino diferenciar una vida de la otra hasta tal punto que su teléfono privado esté a bien recaudo de todo lo que significa el mundo escort.

Pero las escorts de lujo también tienen una doble vida sentimental
. Por un lado deben ser frías emocionalmente y no entablar ningún vinculo con quienes solicitan sus servicios, por otro, son chicas jóvenes a las que lógicamente les gusta tener pareja, pero a la que deben ocultar su trabajo como escort. Combinar su tiempo trabajando y a la vez disfrutando no es tarea sencilla.

La inmensa mayoría de escorts de Madrid saben como poder respirar tranquilas en su tiempo de ocio, de vida familiar, o de pareja. Para ello basta con comunicar a las agencias su no disponibilidad y apagar el teléfono. Será así cuando ellas vivan como lo que son jóvenes sencillas que además de su vida como escort también tienen derecho a poder tomarse su tiempo de relax.

Carla Mila

http://wwww.carlamila.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *