Hombres con micropene y acompañantes de lujo

Hombres con micropene y acompañantes de lujo

Las propias acompañantes de lujo nos lo comentan. El llamado micropene es mucho más frecuente de lo que se pueda pensar. Clientes de complexión fuerte, considerable altura no llegan tener un pene en erección mayor de siete centímetros, pero sin embargo pueden llegar a ser los mejores amantes.

Y es que el tamaño importa, desde luego que sí, pero sin embargo el sexo con un hombre cuyo miembro viril es pequeño, lo que se viene a llamar micropene, puede llegar a ser tan completo como con cualquiera. Es más muchas acompañantes de lujo, puestas a elegir a veces lo prefieren ante clientes con miembros demasiado grandes.

Además lo paradójico de estos hombres es que son muy conscientes que quizá con su micropene no son capaces de dar el placer que cualquier mujer necesita, y desarrollan otra serie de habilidades sexuales mucho mejores que aquellos que piensan que con su gran pene una mujer puede sentir el mejor de los orgasmos.

Por lo general son enormemente afectuosos, cariñosos, conociendo a la perfección las zonas erógenas femeninas que estimulan como nadie
. Para ellos es una manera de combinar penetración con masajes, caricias y besos por todo el cuerpo de las bellas acompañantes de lujo.
Así crean una complicidad verdadera, exclusiva y placentera. Lo que se espera de todo un buen amante.

Y ellas prefieren en multitud de casos a hombres así, que han superado el posible complejo de tener un micropene, pero no les cohíbe en absoluto para establecer una relación sexual totalmente satisfactoria.

Las acompañantes de lujo jamás se meten a juzgar, opinar o comentar su tamaño. Herir la sensibilidad de estos hombres con micropene, sería cruel, sino que si adoptan una serie de posturas para la penetración en las cuales ellos sentirán más los placeres del coito.

Pongamos como ejemplo algunas de las más adecuadas.

La mujer encima del hombre pero no buscando una penetración al uso, sino más bien con suaves movimientos oscilantes, circulares. Y sin movimientos bruscos. Que se salga una y otra vez no sería lo adecuado para el placer de un sexo lento, suave, pero intenso.

En el caso que sea el hombre quien esté encima de la mujer, es necesario por parte de ellas optar por una postura más sencilla para que la penetración sea posible.Levantar sus piernas, ponerlas encimas de las caderas de él o incluso encima de sus hombros, puede ser muy placentero para ambos.

Carla Mila
http://www.carlamila.es

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