Escorts de lujo en un mundo de voyeurs

Escorts de lujo en un mundo de voyeurs

Nos lo confirman nuestras propias escorts de lujo de nuestra agencia. Cada vez aumenta más el número de mujeres y hombres que solicitan sus servicios sólo con el simple propósito de mirar. Si, de observarlas mientras tienen relaciones sexuales con sus propias parejas, o en otros casos observar a dos escorts de lujo que mantienen una relación lésbica.

En la mayoría de los casos se hacen pasar por clientes o clientas que solicitan a una o dos de las chicas de las agencia para mantener una relación de trío, pero a la hora de la verdad, no son tres los que participan en el encuentro, sino más bien dos y uno o una que mira.


Parecerá increíble, pero muchas mujeres son las que buscan entre las webs de escorts de lujo a la chica que quieren para su pareja.
Ellas mismas llaman, concretan la fecha, la hora y el lugar, y a la llegada de estas, no participan. Se quedan sentadas en un rincón prácticamente impasibles. Se podrán excitar, si, pero a su manera, ya que en la mayoría de los casos ni se masturban.

Si tuviéramos que concretar no serían tan sólo voyeurs, sino “mirones” o “mironas” que disfrutan con este tipo de escenas privadas donde las escorts de lujo parecen ser las protagonistas.

Como curiosidad son este tipo de personas las que además ordenan y organizan como debe ser el encuentro sexual que ellos o ellas mismas han concertado. Por ello no cesan en dar ordenes tanto a sus parejas como a las propias escorts de lujo de lo que deben o no deben hacer.

Así se sienten poderosas. Cumplen su objetivo hasta el más mínimo detalle, y regañan a quienes participan del juego sexual si hacen o dejan de hacer algo que a ellas mismas les molesta.

Evidentemente cuando organizan estos encuentros jamás confiesan que serán de este tipo, ya que saben que a muchas escorts de lujo les molesta de manera soberana el que una persona esté pendiente de sus relaciones con otra, máxime cuando tienen la maldita costumbre de sacar sus móviles para realizar alguna foto que guardarán como un verdadero fetiche.

Carla Mila

http://www.carlamila.es

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