Errores sexuales femeninos

En muchas ocasiones la gente se pregunta el verdadero motivo por el que los hombres acuden a solicitar los servicios de una escort de lujo, y aunque a lo largo de varios post de nuestro blog hemos ido contando poco a poco algunas de las razones, lo cierto es que a veces el sexo con su pareja puede ser desastroso. Tanto como para recurrir a los servicios de una puta de lujo, más acostumbrada a dar en sus citas el verdadero trato que un hombre merece.

¿Cuáles son los más comunes?

Algunos de ellos quizá no puedan parecer tan graves, pero sin embargo lo son, máxime cuando la pasión desaparece y las ganas de continuar con la relación también.

El físico, o las preguntas sobre el mismo de ellas, pueden llegar a romper cualquier momento placido e íntimo. Y es que a algunas mujeres les preocupa tanto que asaltan a sus amante con cuestiones absurdas para ese momento donde tan sólo debe haber palabras de cariño, susurros y gemidos. Por ello que peor que la pregunta ¿no me ves más gorda? o a la mitad del acto, ¿Te gusta en realidad mi tatuaje? ¿me rasuro o no?. Aparte de desquiciante rompe totalmente el ambiente que se haya podido crear, eso si la pregunta no es otra que ¿Y si apagas la luz del todo? Que viene a ser como, vamos a ser invisibles.

Pero quizá la torpeza de algunas se manifiesta en los preliminares, y es que el cine también ha hecho mucho daño. Nada peor que poner una música y realizar un patético striptease de manera tonta y lo peor, nada sexy. Una de dos, si lo saben hacer, perfecto, y si no, mejor no improvisar. Sin embargo, las putas de lujo, si ofrecen este servicio que tanto gustan a los hombres.

El striptease erótico es uno de los servicios de las escorts, y la que más o la que menos saben hacerlo a las mil maravillas, ya que por lo menos antes se han dedicado a practicarlo. Para los hombres es todo un placer ver ese numerito exclusivo para ellos.

Pero quizá es aún más lamentable jugar a hacerse la mujer difícil. Por un corto espacio de tiempo puede ser divertido, pero como todo, en exceso cansa, y al final parece que más que una relación, lo que le están haciendo a su pareja es un favor.

Si es bien cierto que hay escort pícaras, juguetonas, pero siempre con el justo sentido de la medida, pero nunca se harán las difíciles, ¡faltaría más!.

Pero por si todo lo que hemos contado no fuera suficiente, ellos se quejan de muchas más cosas. Además de cuestiones como el hecho de interrumpir los momentos intensos con las ganas de ir al servicio para orinar, poner peros a las nuevas prácticas sexuales, o estar pendiente de los ruidos; móviles, mensajes, etc, ni que decir tiene el hecho de poner cara de asco en ciertos momentos muy íntimos.

Si, es normal que en la práctica del sexo oral algún pelo se pueda colar en su boca, pero no por ello hay que hacer una “escenita” poniendo cara de asco. Y hablando de esto, que mal sienta cuando la supuesta pasión les lleva a morder el pene, creyendo que al hombre le puede agradar el sentir los dientes clavados en su miembro más sensible. U otras mujeres, que creen que el pene es una bolsa de gel que hay que menearlo, estrujarlo con la única intención de “sacar” todo lo que hay dentro, aunque para ello haya que estrujar hasta los testículos.

En estos últimos casos son mujeres que centran la sexualidad del hombre al pene, pero es que el cuerpo del hombre necesita también más besos y caricias en otras zonas.

En realidad, es como si entendieran que sólo la excitación está en aquello que ven erecto, ¡gran error!.

Por estos, y algunos motivos más no es de extrañar que muchos hombres casados o con pareja, busquen una relación satisfactoria y plena, donde todo este tipo de cosas no ocurran. Y que mejor que ver las preciosas putas de lujo de una agencia de escorts como la nuestra.

Quizá muchas mujeres no se sentirán satisfechas con algunos de estos argumentos, que ni mucho menos son todos, y obviaran que lo que le puede ofrecer a su pareja una puta de lujo, no es ni mucho menos nada comparable a lo que sus malos hábitos hacen.

Carla Mila

http://www.carlamila.es

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